miércoles, 18 de marzo de 2009

5.6 Avenida Portugal









La calle Avda de Portugal se crea a comienzos del siglo XX como una pequeña expansión urbana entre la calle del Muro de San Blas (BHerreros) y las vías del ferrocarril que, arrancando del mismísimo Espolón, llevaba a una primera zona industrial donde se situaba la fábrica de conservas Trevijano y algunos chalets. La irregularidad geométrica respecto a la referencia urbana interior (BHerreros) y las diagonales del parcelario van a ser origen de un buen número de edificios dentados, torcidos o quebrados en el lado de los pares. En la fotografía de arriba puede verse la diferencia entre el tramo interior y el exterior. La calle gira bruscamente hacia el norte de la misma manera que BHerreros en su último tramo (Once de Junio), dando la sensación de un primer crecimiento urbano en forma de capas cebolla.

martes, 17 de marzo de 2009

5.7 Marqués de Murrieta






La antigua salida de la ciudad hacia el Oeste por el Camino de Fuenmayor fue alterada con la creación de la carretera de Burgos. El punto de encuentro con la ciudad, la hoy plaza de Alférez Provisional o Murrieta tuvo una geometría más o menos triángular o en Y (ver foto abajo), hasta que en 1961, la fuente transformó este lugar en una glorieta circular de tráfico. En todo caso, esa Y va a dar lugar a que la ciudad burguesa cree algunas calles hacia el Norte de la carretera, que hemos creído conveniente estudiar aquí.
En la siguiente foto (abajo) puede verse la antigua Casa Cuartel de la Guardia Civil, cuyo derribo dará lugar a la calle del mismo nombre. Muy interesante es ver también que la calle Canalejas tenía un continuidad geométrica con la fachada del cuartel de Artillería que la ordenación de Moneo para las palazzinas no respetó.
Al poco de iniciarse la carretera (luego calle), ésta se vió cortada en diagonal por la vía del ferrocarril, y una vez trasladada a su actual emplazamiento, por el gran eje de la Gran Vía. Un edificio en altura, la Torre Blanca señala en la actualidad ese punto de encuentro. Un poco más adelante, y en el lado de los impares, se situó el Convento de las Agustinas, que acabaría creando la calle Rey Pastor.
De ahí en adelante la ciudad de finales del XIX ubicó dos gigantes equipamientos uno a cada lado de la calle: el Hospital Militar y el Hogar Provincial de la Beneficiencia. Enfrente de este último se instaló también un asilo más pequeño, Santa Justa, tristemente desaparecido.
El nuevo trazado de las vías del tren del año 1953 acabó marcando el final urbano de la calle, que en este caso coincide con el administrativo, pues a partir de ese punto pasa a llamarse Avenida de Burgos. A pesar de distintas normativas de altura y la presencia de esos grandes equipamientos la calle tiene un fuerte carácter urbano que, sin embargo, se pierde lamentablemente frente a la Bene.






lunes, 16 de marzo de 2009

CAP 6: LA VIVIENDA OBRERA O POPULAR MAS ALLA DE LA CIUDAD MEDIEVAL Y BURGUESA



6.1 Al Sur de la antigua vía del tren
6.2 Al Este y Norte de Doce Ligero
6.3 Al Oeste del Cuartel e Valbuena
6.4 Los grupos de viviendas (ver plano en el propio epígrafe)

6.1 Al Sur de la antigua vía del tren






Mientras que las avenidas de salida del casco histórico y los pequeños ensanches burgueses que hemos visto en el capítulo 5 hacían crecer la ciudad con casas de pisos principales y miradores en fachada, el gran espacio agrícola al sur de la vía del tren y al oeste de la carretera de Soria se fue urbanizando simultáneamente mediante una conversión de caminos en calles con edificaciones de tipologías semirrurales.
En la fotografía de 1917 puede apreciarse que en todo ese vasto espacio sólo estaba construido el chalet del actual parque González Gallarza. También puede verse claramente el camino de San Antón y los senderos o caminos de los primeros tramos de las calles República Argentina y Pérez Galdós, este último creado para dar acceso al chalet mencionado. La prolongación de Pérez Galdós hasta el camino de San Adrián (actual calle de Chile) se aprobó en 1940 (CL p260) y la mayoría de sus edificios pertenecerían más al capítulo 9 que a este.
Perpendicular a Pérez Galdós y con el apoyo de la pasarela peatonal de hormigón sobre las viejas vías del tren fue creciendo la calle República Argentina, prolongada luego con un puente sobre las nuevas vías hasta la entrada del campo de fútbol del Logroñés que fue su fondo de perspectiva hasta casi fin de siglo. Poco antes de llegar a las nuevas vías se ubicaron dos “grupos de viviendas”, una algo más urbana a su izquierda y otra de bloques a la derecha, que veremos en el epígrafe 4.
Paralela a Rep Argentina, la calle María Teresa Gil de Gárate (antes Queipo de Llano) muestra aún una parcelación claramente rural.
La diagonal del camino de San Antón acogió pocas casas del Logroño pobre, por lo que la estudiaremos en el cap 9. No así la secundaria García Morato urbanizada según una parcelación claramente especulativa de carácter semirrural, igual que la calle Somosierra y sobre todo, la calle Santa Isabel, abierta en los años cuarenta sobre una finca del mismo nombre con entrada por Vara de Rey.
La calle Menéndez Pelayo, sin embargo, es de factura posterior, por lo que también la dejamos para el cap 9, igual que la calle Somosierra en sus tramos posteriores a María Teresa Gil de Gárate.



sábado, 14 de marzo de 2009

6.2 Al Este y al Norte de Doce Ligero




Más allá de la calle Doce Ligero y al Norte de la Avenida de la Paz se ubica un ensanche de manzanas con promociones de viviendas de bajo coste destinadas a las clases obreras inmigrantes en Logroño que se colmata prácticamente en los treinta años posteriores a la Guerra Civil española (1940-1970). El desarrollo económico e industrial irá convirtiendo a esas clases obreras e inmigrantes (venidas mayormente de los pueblos de la Rioja) en clases medias, de modo que en la década de los noventa, toda esta zona experimenta una mudanza paulatina de su población que deja sus viviendas a una nueva oleada de inmigración venida esta vez de Africa o de los países del Este de Europa. Cuando se redactan las primeras notas de este estudio, hay una sensación de que ese área se está convirtiendo en un "gueto" (esa es la palabra que emplea la gente), pero más bien debería hablarse de un proceso de cambio paulatino (pero radical) de población en un barrio, similar a los que tanto se han estudiado en la ciudad americana. El origen del barrio tiene mucho que ver con la colocación de dos equipamientos de FAlamo: la plaza de Toros y las Escuelas G. de Berceo.
Las piezas que conforman toda esta zona son por lo general de un nivel ínfimo: arquitectura de promoción barata o protección oficial con materiales de baja calidad donde el oficio del arquitecto se limita a sacar el máximo provecho a los solares y a apilar unas viviendas sobre otras. Sin embargo, el minifundio agrícola previo al proceso de urbanización (que ofrece un tamaño de parcela bastante reducido), y el tamaño modesto de las promociones, ajustadas a dicho parcelario, hacen que las casas se ordenen aún en torno a la unidad portal-escalera como si de pequeñas casas burguesas se tratara. Y así, en algunos casos, heredan de aquellas varios elementos compositivos, simplificados y venidos a menos, que todavía dan a algunas casas cierta dignidad. En cualquier caso, el pobre tratamiento de los portales, deja bien claro el carácter de la promoción y la arquitectura de estas viviendas.
Para conocer sus autores y fechas vamos a recorrer sus calles siguiendo un trayecto más o menos aleatorio de Sur a Norte y de Oeste a Este, tratando de estudiar conjuntamente las esquinas en tanto que lugares de mayor intensidad arquitectónica.

viernes, 13 de marzo de 2009

6.3 Al Oeste del Cuartel de Valbuena








Los dos ensanches populares de la zona oeste de Logroño, tienen unos límites muy precisos en las tres vías de apoyo de las que se sirven -calle Murrieta, Gonzalo de Berceo (nacida sobre el espacio de la vía del tren) y carretera de El Cortijo/Gral Urrutia-, y en los dos paquetes dotacionales más grandes de la ciudad en cuanto a superficie se refiere: el cuartel de Valcuerna y la Beneficiencia.
En la foto de 1955 puede verse perfectamente el triángulo vacío que va a ocupar el primero de ellos, mientras que en la foto en color se muestra el segundo (plano en la siguiente página).
Como la calle Murrieta ya ha sido estudiada en 5.7 y la arteria central de estos dos ensanches -Gonzalo de Berceo- la veremos en el siguiente capítulo, nos internaremos por el interior de las callecitas descubriendo a los arquitectos y promotores de la misma amalgama de casas de carácter semirrural, anodinas arquitecturas de vivienda obrera, primeras promociones en masa o ultimas postmodernidades que hemos visto en los dos epígrafes anteriores.
Dejo fuera de este epígrafe el gran paquete de viviendas que surge de la demolición del Cuartel, conocido como las Palazzinas de Moneo, sobre el que volveremos en el siguiente. Cuando se produjo a dedo el encargo era yo Decano del Colegio de Arquitectos y traté de defender a la profesión con un artículo titulado “La moneada”, pero mi propia Junta me lo censuró (creo que acertadamente), y está inédito.
Una vez presentada la propuesta, redacté otro artículo para abrir un debate centrado más bien sobre el asunto de las tipologías (v “Rafael Moneo trae palazzines a Logroño”, Elhall43) que no tuvo eco alguno.
El debate que nunca se ha abierto en esta ciudad, donde la crítica de arquitectura está proscrita, es el de la oportunidad de la operación de sustitución del cuartel en relación a la articulación de este pobre barrio con el resto de la ciudad. Y es por ello por lo que voy a aprovechar la pequeña presentación de esta zona para señalar la miopía del autor de la propuesta de las palazzinas en relación con dicho problema.
En efecto, a cualquier arquitecto que se acerque a este barrio con los ojos llenos de imágenes de la moda y con ganas de arreglar el mundo a base de arquitectura de autor, la visión de la pobreza arquitectónica del contexto parece que le invita a no mirar hacia él y a centrarse sobre sí mismo. Pero es justo en esa actitud en la que radica la miseria de la arquitectura moderna y la arquitectura de autor: que parece que no les interese sino su propia imagen en vez de la vida de la ciudad, y no reparan en que toda la gente que vive en esas casas y callecitas pudiera estar esperando que la demolición del cuartel sirviese para que esta zona tuviese algunos espacios o edificios públicos que le diesen la dignidad de la que hasta entonces había carecido.
Lejos de eso, el choque entre la morfología del pequeño ensanche pobre y las ensimismadas palazzinas hace aún más triste el barrio; los espacios sobrantes que se han abierto alrededor, más desolado, y la vía de acceso, convertida en autovía, más segregado.



jueves, 12 de marzo de 2009

6.4 Los grupos de viviendas


El problema de alojamiento de la inmigración obrera que acude masivamente a la ciudad acaece en Logroño ya entrado el siglo XX. En principio, las clases sociales populares o bien se meten en el caserío del casco viejo que deja la pequeña burguesía al irse a los nuevos ensanches y grandes avenidas (cap 5), o bien construyen pequeños "ensanches pobres" o suburbanos (cap 6.2) sobre modelos de calles y arquitecturas prácticamente rurales. Pero cuando el problema se agrava comienza a resolverse mediante un "almacenamiento en masa" externo a la ciudad y ajeno a sus modos tradicionales de construcción calle a calle y casa a casa.
Los modelos de estos "grupos de viviendas" son de lo más variopinto, desde los pueblos de colonización hasta los grupos de bloques y torres de viviendas ajenas a la trama urbana, pasando por bloques y ordenaciones emparentadas con el racionalismo de la ciudad moderna de los CIAM. Lo que todos ellos tienen en común es que surgen de planteamientos de racionalidad interna ajenos al carácter de la ciudad existente hasta entonces, y que por ello, y por obvias razones económicas del mercado del suelo, se sitúan preferentemente fuera de sus límites y estructuras urbanas más reconocibles.
Desde la perspectiva del 2006 es difícil reconocer ese carácter originario, pues el siguiente proceso urbano de compleción irá tejiendo otra trama urbana que acabará por conformar una nueva ciudad en la que algunos de esos grupos tendrán un lugar propio y hasta una cierta solera. Otros grupos, sin embargo, se quedan ido quedando tan obsoletos que han entrado ya en proceso de sustitución.
Se exponen aquí haciendo más o menos un recorrido sobre el plano en el sentido de las agujas del reloj, con una segunda vuelta para los tres núcleos de extrarradio.
Sobre el momento clave de este tipo de promociones véase el interesante artículo: “El Problema de la Vivienda en La Rioja”, rev La Rioja Industrial sep 1945 (sin firma y sin página).